
Nota editorial: octavo artículo de una nueva sección llamada “Historia Urbana de Bayamón” en el cual narraremos los orígenes de algunos de los barrios y urbanizaciones más conocidos del pueblo.
Sierra Bayamón, es una urbanización del barrio Hato Tejas en Bayamón y fue desarrollada por la empresa Heftier Corporation en la década del 60.
Los primeros indicios y anuncios acerca de la construcción de esta urbanización datan de 1962. Heftler Corporation celebró el vigésimo aniversario de la Junta de Planificación al tiempo que anunciaba el comienzo de este proyecto. Similar a Flamboyan Gardens, esta iniciativa fue realizada tras la Junta de Planificación aprobar nuevas pautas de desarrollo urbano que permitirían la construcción de 564 unidades residenciales.

Para 1963, las primeras casas modelo ya estaban disponibles. A raíz del desarrollo de esta urbanización y otras similares, el Departamento de Educación recomendó la construcción de 152 aulas para el año fiscal 1963-64. En ese mismo año, tras la aprobación de las nuevas directrices de la Junta de Planificación, se estableció que el costo de un solar sería de $500. Asimismo, se diseñaron 5 “Casas modelo” cuyos precios oscilarían entre $11,000 (3 habitaciones, un baño, sin marquesina) y $13,950 (4 habitaciones, dos baños, con marquesina). A pesar de estos precios elevados para la época, se reportó que la primera sección estaba prácticamente vendida, según un portavoz de la constructora.
Las nuevas directrices de la junta no solo modificaron el costo de los solares, sino también la estructura de las viviendas en las urbanizaciones. Tras un aumento en accidentes peatonales, las nuevas pautas propuestas por la Junta de Planificación sugirieron separar el flujo vehicular del movimiento de personas dentro de la comunidad. Un artículo de 1963 describe estas directrices de la siguiente manera:
“El espacio interior contempla diversas comodidades, como amplios paseos peatonales, áreas de recreo para niños, espacios para reuniones de adultos, entre otros. Este área estará exenta de tráfico vehicular, y las fachadas de las casas estarán orientadas hacia estos espacios comunes. Los vehículos accederán a las propiedades residenciales por la parte posterior de las casas, a través de vías de acceso designadas”.

Hacia finales de octubre de 1963, las primeras familias se trasladaron a Sierra Bayamón. Un artículo publicado el 4 de noviembre de 1963 informaba sobre la entrega de las primeras 50 viviendas “la semana pasada”. Además, se estipuló que la urbanización, de acuerdo con el nuevo reglamento de la junta, albergaría una escuela elemental de 24 salones, un centro cultural con biblioteca para reuniones y eventos cívico-culturales, así como áreas de parques desarrolladas para el esparcimiento de niños, adolescentes y adultos, ofreciendo espacios para juegos, actividades recreativas y jardines junto con bancos para el disfrute pasivo de los residentes.

Un caos en la escuela de Sierra de Bayamón
Un artículo del 22 de marzo de 1966 reseña problemas con la Escuela Elemental de Sierra Bayamón y culpa a la Junta de Planificación. Reproducimos todo el artículo a continuación:
En Sierra Bayamón
Culpan a la JP por Congestión Existente en Escuela Elemental
Por Estela Ruaño
La Junta de Planificación fue señalada como la agencia gubernamental culpable de la situación existente en la escuela de la urbanización Sierra Bayamón, donde en 11 salones de clase (del tipo prefabricado) con capacidad para 440 estudiantes, hay una matrícula de 740 alumnos. Para el próximo curso escolar se espera un aumento de 100 estudiantes —según se informa—.
La información, recogida de vecinos y padres de estudiantes, señala que si la Junta les exigiera a las compañías constructoras de hogares que proveyesen aunque fuesen «los ranchones» antes de entregar las casas no surgirían los problemas con que se enfrenta ahora la primera sección de Sierra Bayamón. Indican ellos que al igual que la Junta viene a los constructores que no pueden entregar las casas hasta recibir el permiso de ocupación, así también los debe exigir que provean facilidades para salones de clase.
La historia de la escuela de Sierra Bayamón comenzó en el curso escolar 1964-65 cuando los pocos niños escolares de dicha urbanización (solo algunos bloques de casas habían sido entregados) y los del caserío FALIN TORRECH, asistían a la escuela Bingham en la calle Toa Baja. La distancia era larga y el trecho peligroso para ir; fue hasta que ocurrió un accidente en el que murió un niño del mencionado caserío cuando el Municipio ofreció transportación a los escolares.
En enero de 1965 se abrió «un ranchchon» (del tipo prefabricado) de seis salones para servir a los niños de la urbanización y del caserío. Se supone que estos salones tengan una capacidad máxima de 40, para un total de 240 estudiantes. En enero la matrícula fue de unos 300 estudiantes, lo cual se consideraba manejable. Pero en julio, 200 familias ocuparon el caserío Torrech [sic] y al mismo tiempo la compañía constructora, Heftler , entregó varios bloques de casas de Sierra Bayamón, dándole un impulso a la matrícula que se elevó a 500 estudiantes.
«¿Por qué la Junta de Planificación no planifica?», se preguntan los padres indignados. «¿Cómo permiten que la constructora continúe entregando casa sin haber facilidades de escuela?». Ante esta situación, el Departamento de Instrucción inició un programa de «interlocking», mediante el cual 10 maestros atendían a los 300 estudiantes en tres turnos. Además, construyó otros seis salones y dedicó uno de estos a comedor escolar.
Una visita a la escuela revela que dichos ranchones no tienen luz, ni fuente de agua para los niños: estos tienen que beber agua de las plumas en el servicio sanitario. La razón por la cual no hay luz es porque en las nuevas urbanizaciones esta es subterránea y resulta demasiado costosa para el Departamento de Instrucción, considerando que estas estructuras son temporeras.
Otro problema con que se encuentran los estudiantes es que los primeros 6 salones están ubicados en un lugar y los otros seis están a unos 4 kilómetros de distancia, a más de 30 minutos a pie. Aunque los padres revelaron que las autoridades escolares han tratado de acomodar los niños de acuerdo con la distancia entre su casa y la escuela, hay algunos niños del Casterío [sic] que tienen que caminar los 4 kilómetros.
Sin embargo, el problema no se quedó así, sino que se ha agudizado. La constructora continuó entregando hogares y en enero de 1966 la matrícula de la escuela subió a un total de 740 estudiantes. Indicaron los padres que uno de sus niños está en un salón donde hay más de 50 niños, cuando la capacidad máxima es de 40. «Hay veces que han pedido que le enviemos una silla para sentar a los nenes», afirmó una madre consternada.
Por otro lado, la constructora anunció recientemente que para julio de este año se entregarían otras 500 unidades, lo que probablemente añadirá unos 200 estudiantes más a la ya sobrecargada escuela. Los padres del lugar recalcan que la JP debe tener una mejor coordinación con el Departamento de Instrucción para evitar estos problemas.


Recuerdos de residentes y ex residentes:
Como siempre, cuando uno se cría en una urbanización o barrio específico, uno trae consigo un centenar de recuerdos. Aquí algunos publicados por nuestros lectores. (Sin editar)
“Mis padres y abuelos maternos unieron esfuerzos, ya que vivíamos juntos, y compraron una casa en Sierra Bayamón, la cual les fué entregada en octubre de 1964. El costo de la casa de tres dormitorios y un baño, en la calle 6 bloque 6, era $12,300 y fué separada con $300, los cuales se reunieron con mucho esfuerzo un año antes. Vivíamos en Manatí y mi papá trabajaba en San Juan y tenía que viajar todos los días la ruta de la carr. PR#2, cuando eran de dos carriles solamente, uno en cada dirección. Era un viaje agotador. Eso lo hizo buscar otras opciones y así llegamos a Bayamón.” Comentó Frank Cruz Robles
Miguel Miranda, por su parte, vive en una de las casas modelos de Sierra Bayamón que le perteneció a su padre.
“Vivo en Sierra Bayamón, en la casa que era de mis Padres, ahora el se muda nuevamente conmigo. El modelo de nuestra Casa es el Dalia, 3 cuartos 1 baño….su valor entonces, con 415mts2 fue de $15,000”
Por otro lado, Gloria Colon, lleva 56 años viviendo en Sierra Bayamón.
“Yo vivo en Sierra Bayamón desde el Año 1967”
Hacia el futuro
En la actualidad Sierra Bayamón es una urbanización grande. Llena de todo tipo de negocios y residencias. El plan original de calles peatonales al parecer se eliminó con el desarrollo desmedido de la ciudad.
A continuación una galería de artículos. Algunos debes darle clic para verlos bien.












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