
El alcalde de Cataño, Julio Alicea Vasallo, rechazó este martes el informe publicado por la Oficina de la Contralora de Puerto Rico y aseguró que el Municipio continuará defendiendo “con evidencia, transparencia y en los foros administrativos y judiciales correspondientes” la actuación de su administración.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Alcaldía, Alicea Vasallo sostuvo que el informe fue divulgado mediante un proceso “irregular, incompleto y carente de garantías mínimas de debido proceso”, al alegar que el Municipio no tuvo acceso previo al contenido del documento antes de su publicación.
“A diferencia de los procesos ordinarios de auditoría donde la entidad auditada puede revisar y comentar borradores antes de su publicación, aquí eso nunca ocurrió. Este no fue el procedimiento típico de auditoría que históricamente ha seguido la Oficina del Contralor”, expresó el alcalde.
El ejecutivo municipal indicó que la administración evaluó los hallazgos relacionados con el uso de computadoras municipales y presentó durante la conferencia detalles sobre los documentos señalados en el informe.
Según explicó, uno de los documentos encontrados en una computadora de una empleada de la Oficina de Ayuda al Ciudadano correspondía a una petición de inscripción electoral relacionada a una familia recién llegada desde Estados Unidos.

Alicea Vasallo alegó que la familia necesitaba evidencia de residencia en Cataño para poder recibir asistencia municipal y completar procesos escolares para cinco menores.
“Ese contexto nunca aparece en el informe, y por eso ese documento está en esta computadora”, dijo el alcalde durante la conferencia.
En cuanto a una segunda computadora asignada a un ayudante ejecutivo, Alicea Vasallo indicó que la administración examinó 27,625 correos electrónicos y que únicamente ocho comunicaciones fueron cuestionadas por la investigación.
Entre los documentos mencionados por el alcalde figuraron un logo de campaña política, formularios relacionados a procesos electorales y comunicaciones enviadas por la Comisión Estatal de Elecciones.
Sobre algunos de esos documentos, el alcalde reconoció que no debieron encontrarse en equipos municipales.
“Ese documento no debió haber estado en esa computadora. Así de simple”, expresó al referirse a un logo de campaña política identificado en el análisis realizado por el Municipio.
El alcalde también sostuvo que varios de los documentos cuestionados fueron recibidos mediante correos externos y que otros correspondían a gestiones oficiales o administrativas.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de un fallo adverso en el recurso de mandamus presentado contra la Oficina de la Contralora, Alicea Vasallo indicó que su administración “no es perfecta”, aunque rechazó alegaciones de corrupción.
Asimismo, confirmó que el Municipio presentó un nuevo recurso judicial relacionado al informe.
“En el día de hoy se está radicando otro recurso para que la Oficina del Contralor retire el informe conforme a derecho procesal que le asiste al municipio”, expresó.
Reacciona el Ex Administrador Municipal

En declaraciones escritas, El ex-administrador municipal y ex-secretario del Partido Nuevo Progresista (PNP) en Cataño, el Sr. Omar Aponte, reaccionó a las expresiones emitidas por el alcalde Julio Alicea Vasallo en conferencia de prensa, calificándolas como «falsas, irresponsables y un intento desesperado por evadir su responsabilidad ante los hallazgos del Contralor».
A través de un comunicado, Aponte dijo que el alcalde intentó adjudicarle la responsabilidad del Hallazgo 7 (deficiencias en las bitácoras de vehículos) para justificar su salida de la administración.
«Al pueblo de Cataño no se le puede mentir. El alcalde falta a la verdad al decir que yo era el responsable de las bitácoras. Según los reglamentos municipales, cada empleado con un vehículo asignado tiene el deber de registrar su entrada y salida. Además, la Oficina de Propiedad, encargada de fiscalizar todos los bienes del municipio, está bajo la Dirección de Finanzas, cuya jefa directa es la Vicealcaldesa, no el Administrador Municipal», aclaró Aponte.
Además, alegó nunca haber tenido vehículo asignado y que su oficina estaba en el segundo piso.
«Este servidor, mientras fungió como administrador, ni siquiera tenía un vehículo municipal asignado. Es absurdo que se me pretenda culpar por el descontrol de una flota que yo no manejaba» expresó por escrito. ‘»Las deficiencias señaladas por el Contralor sobre las bitácoras corresponden a vehículos de la propia Oficina del Alcalde y fueron autorizados por él. El alcalde miente para protegerse a sí mismo. Mi oficina como administrador no estaba en el piso 8 (donde radica el poder ejecutivo), sino en el piso 2. La distancia no era solo física, sino también ética».
