
El Centro para la Renovación Económica, Crecimiento y Excelencia (CRECE) divulgó un estudio titulado Federal Funds in Puerto Rico: The ARRA Experience and Lessons for Economic Recovery, en el que analiza el impacto de los fondos de la Ley Americana de Recuperación y Reinversión (ARRA, 2009) en la economía de Puerto Rico.
La investigación fue presentada por Gabriel Capella, asociado de investigación del Centro CRECE y autor del informe. Las conclusiones fueron discutidas por los economistas Gustavo Vélez y Chantal Bennet, de Inteligencia Económica, bajo la moderación del profesor Jorge Colbert Toro.
El estudio examina cómo los estímulos federales inciden en una economía pequeña con limitaciones estructurales como la de Puerto Rico, y evalúa el efecto de los desembolsos en un periodo de contracción prolongada.
“La investigación cuantifica que el gasto federal puede amortiguar temporalmente los efectos de una contracción económica prolongada. Sin embargo, las conclusiones revelan que, más allá de desembolsos federales, el crecimiento económico sostenido depende de la competitividad, inversión privada y capacidad institucional a nivel local”, indicó Capella.
La Ley ARRA fue firmada en 2009 por el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como parte de un programa de estímulo federal de $787 mil millones dirigido a evitar una depresión económica a nivel nacional. Entre 2009 y 2013, Puerto Rico recibió aproximadamente $6.3 mil millones en fondos ARRA, equivalentes al 6.5% del producto interno bruto (PIB) nominal de 2009.
Según el análisis presentado, en ausencia de estos fondos la contracción del PIB real habría rondado el 7%, más del doble de la reducción de 3% registrada durante el periodo en que se implementaron los estímulos.

Los recursos llegaron a la Isla a través de tres canales principales: asignaciones para educación, infraestructura, vivienda y salud; beneficios de asistencia social como asistencia nutricional, desempleo y Medicaid; y alivios contributivos.
Capella explicó que el periodo ARRA ofrece un marco completo para evaluar la implementación e impacto de fondos federales, a diferencia de los recursos asignados tras el huracán María y la pandemia, cuyo ciclo de ejecución aún no ha concluido.
“Del estudio se derivan lecciones valiosas para el diseño y ejecución de los esfuerzos de recuperación en curso con fondos federales”, sostuvo.
